¡ME HE HECHO MAYOR!, HA LLEGADO EL MOMENTO DE DEJAR MI GRAN TESORO!
La vida de vuestros hijos está llena de grandes logros que, aunque a nosotros nos parezcan pequeños, son muy importantes para ellos, y a veces nos sabemos bien cómo ayudarles a conseguirlos. El chupete es ese objeto que a la mayoría les acompaña desde su nacimiento y que en ocasiones les cuesta dejar atrás. Desde la Escuela queremos ayudarles a conseguirlo.
¿Qué es el chupete para el niño?
- Con el chupete, el bebé succiona y succionar es uno de los reflejos primarios en los primeros meses de vida que le ayuda a adaptarse a su nuevo entorno.
- Es un sedante natural, ya que posteriormente, succionar se convierte en una actividad voluntaria que le proporciona placer, relajación y le sirve de consuelo cuando siente miedo, ansiedad o inseguridad ante cualquier circunstancia que le desconcierte.
- los dos primeros años el niño se encuentra en la fase oral y la boca es el principal canal sensorial para descubrir y conectar con el entorno ( recibir alimentación, succionar, morder, chupar…)
¿Cuándo dejarlo?
La retirada del chupete debe ser gradual, tranquila y relajada, respetando el equilibrio emocional de cada niño y en el momento adecuado, hay que aprovechar un momento de tranquilidad familiar para que este cambio no suponga una inquietud añadida en su corta vida, evitar que coincida, por ejemplo, con la llegada un hermanito, o su incorporación a la escuela . La utilización del chupete no debería prolongarse más allá de los 2 años y es conveniente no sobrepasar los tres, ya que es aconsejable hacerlo siempre, antes de que inicie su etapa escolar.
¿Por qué dejarlo?
- Porque conforme el niño crece va desarrollando otras habilidades y poco a poco encuentra formas de calmarse por sí mimo.
- Porque las sensaciones de satisfacción y el placer que le proporciona el chupete puede ir encontrándolas en otras actividades como el juego y la diversión.
- Porque puede provocar problemas dentales y orofaciones que afecten a la mordida, deglución o masticación.
- Porque puede ralentizar la función del habla.
- Porque dificulta su desarrollo emocional y su integración social con otros niños, sobre todo cuando accede a la etapa escolar.
Algunos consejos para ayudarles a dejar el chupe
- Ante todo, ser pacientes , ofreciéndoles siempre cariño, comprensión, seguridad y confianza en ellos.
- Contar con la complicidad y colaboración de vuestro hijo, él es el verdadero protagonista en este proceso y debe ser consciente de ello.
- Llegado el momento dejarlo, debe hacerse de manera hablada, intentando hacerle entender que es por su bien, que va a hacer un montón de cosas para las que no necesita el chupete y que es un gran paso para hacerse mayor.
- Funciona muy bien ponerles metas, como por ejemplo utilizarlo sólo para ir a dormir, veréis como él mismo sentirá la satisfacción de ir superando pruebas, de sentirse mayor y autónomo y el valor de obtener una recompensa merecida tras un esfuerzo.
- La reafirmación positiva resulta realmente muy beneficiosa y aprenderán de una manera mucho más sana.
- Ir sustituyendo el chupete por vasos o cañitas para sorber, de esta manera esteramos minimizando este hábito y, por otra parte, favoreceremos la coordinación óculo-manual.
- Aprovechar el momento diario de compartir un cuento para contarles diferentes historias de los chupetes.. Hay varios títulos que os pueden ayudar en este tema.
- Echando mano de la imaginación, se pueden crear todo tipo de historias y recursos para hacer desaparecer el chupete, como realizar un acto simbólico de cambiarlo por un juguete, cederlo a un bebé más pequeño o dejarlo en un sitio especial como puede ser el ÁRBOL DE LOS CHUPETES. Esta idea no es nueva, y desde el primero, que fue en el parque Skansen de Estocolmo, se ha ido extendiendo por muchos sitios. Recogiendo esta idea, hemos pensado crear:
EL ÁRBOL DE LOS CHUPETES DE ELISA TOMÁS YUSTI.
Un lugar que les llame la atención y que les anime a dejar allí su objeto más preciado, “cuando se hagan mayores, y estén preparados”.
¿OS ANIMÁIS?. ¡VUESTRO ÁRBOL OS ESPERA Y NO TIENE PRISA!

